Personajes del mundo: Adamov, Arthur : Dramaturgo frances de origen ruso


Adamov, Arthur  :  Dramaturgo frances de origen ruso (1908-1970). Uno de los puntales del teatro del Æabsurdo. Desconcertante y disparatado, mezcla influencias que van de Brecht al surrealismo, Kafka, Dostoievski, Strindberg y acaso la comicidad amarga del primer cine estadounidense. Sus personajes, acosados, alienados y patéticos, pueblan sus obras: Ping-Pong (1955, para muchos su mejor creación), Paolo Paoli (1957), Primavera 71 (1961), El hombre y el niño (1968), Off Limits (1969)

Adams, John  :  Político y jurisconsulto estadounidense (1735 -1826), uno de los promotores de la independencia de EE.UU. Sucedió a Washington en la presidencia (1797-1800)

Adams, Samuel  :  Político estadounidense (1722-1803); uno de los promotores de la independencia de su país

Adán  :  El primer hombre; vivió en el Edén (Génesis), de donde Dios lo expulsó por su desobediencia. Padre de Caín y Abel

Adelaida  :  Santa (931-999); esposa de Lotario II, rey de Italia, y después de Otón I de Sajonia

Steve Jobs. La biografía - LA INDIA



Steve Jobs. La biografía
LA INDIA
Una de las razones por las que Jobs deseaba ganar algo de dinero a principios de 1974 era que Robert Friedland —que había viajado a la India el verano anterior— le presionaba para que realizara su propio viaje espiritual a aquel país. Friedland había estudiado en la India con Neem Karoli Baba (Maharaj-ji), que había sido el gurú de gran parte del movimiento hippy de los sesenta. Jobs decidió que debía hacer lo mismo y reclutó a Daniel Kottke para que lo acompañara, aunque no le motivaba solamente la aventura. «Para mí aquella era una búsqueda muy seria —afirmó—. Había asimilado la idea de la iluminación, y trataba de averiguar quién era yo y cuál era mi lugar». Kottke añade que la búsqueda de Jobs parecía motivada en parte por el hecho de no conocer a sus padres biológicos. «Tenía un agujero en su interior, y estaba tratando de rellenarlo».
Cuando Jobs le dijo a la gente de Atari que dejaba el trabajo para irse a buscar a un gurú de la India, al jovial Alcorn le hizo gracia. «Llega, me mira y suelta: “Me voy a buscar a mi gurú”. Y yo le contesto: “No me digas, eso es genial. ¡Mándanos una postal!”. Luego me dice que quiere que le ayude a pagarse el viaje y yo le contesto: “¡Y una mierda!”». Pero Alcorn tuvo una idea. Atari estaba preparando paquetes para enviarlos a Munich, donde montaban las máquinas y se distribuían, ya acabadas, a través de un mayorista de Turín. Sin embargo, había un problema. Como los juegos estaban diseñados para la frecuencia americana de sesenta imágenes por segundo, en Europa, donde la frecuencia era de cincuenta imágenes por segundo, producían frustrantes interferencias. Alcorn diseñó una solución y le ofreció a Jobs pagarle el viaje a Europa a ponerla en práctica. «Seguro que es más barato llegar hasta la India desde allí», le dijo, y Jobs estuvo de acuerdo. Así pues, Alcorn lo puso en marcha con una petición: «Saluda a tu gurú de mi parte».
Jobs pasó unos días en Munich, donde resolvió el problema de las interferencias, pero en el proceso dejó completamente desconcertados a los directivos alemanes de traje oscuro. Estos llamaron a Alcorn para quejarse porque el chico se vestía y olía como un mendigo y su comportamiento era muy grosero. «Yo les pregunté: “¿Ha resuelto el problema?”, y ellos contestaron: “Sí”. Entonces les dije: “¡Si tenéis más problemas llamadme, tengo más chicos como él!”. Ellos respondieron: “No, no, la próxima vez lo arreglaremos nosotros mismos”». A Jobs, por su parte, le contrariaba que los alemanes siguieran tratando de alimentarlo a base de carne y patatas. En una llamada a Alcorn, se quejó: «Ni siquiera tienen una palabra para “vegetariano”».
Jobs lo pasó mejor cuando tomó el tren para ir a ver al distribuidor de Turín, donde la pasta italiana y la camaradería de su anfitrión le resultaron más simpáticas.
«Pasé un par de semanas maravillosas en Turín, que es una ciudad industrial con mucha actividad —recordaba—. El distribuidor era un tipo increíble. Todas las noches me llevaba a cenar a un local en el que solo había ocho mesas y no tenían menú. Simplemente les decías lo que querías y ellos lo preparaban. Una de las mesas estaba siempre reservada para el presidente de la Fiat. Era un lugar estupendo». A continuación se dirigió a Lugano, en Suiza, donde se quedó con el tío de Friedland, y desde allí se embarcó en un vuelo a la India.
Cuando bajó del avión en Nueva Delhi, sintió como oleadas de calor se elevaban desde el asfalto, a pesar de que solo estaban en abril. Le habían dado el nombre de un hotel, pero estaba lleno, así que fue a uno que, según insistía el conductor del taxi, estaba bien. «Estoy seguro de que se llevaba algún tipo de comisión, porque me llevó a un verdadero antro». Jobs le preguntó al propietario si el agua estaba filtrada y fue tan ingenuo de creerse la respuesta. «Contraje disentería casi de inmediato. Me puse enfermo, muy enfermo, con una fiebre altísima. Pasé de 72 kilos a 54 en aproximadamente una semana».
En cuanto se recuperó lo suficiente como para caminar, decidió que tenía que salir de Delhi, así que se dirigió a la población de Haridwar, en el oeste de la India, junto al nacimiento del Ganges, donde cada tres años se celebra un gran festival religioso llamado Mela. De hecho, en 1974 tenía lugar la culminación de un ciclo de doce años en el que la celebración (Kumbha Mela) adquiere proporciones inmensas. Más de diez millones de personas acudieron a aquel lugar, de extensión parecida a la de Palo Alto y que normalmente contaba con menos de cien mil habitantes. «Había santones por todas partes, tiendas con este y aquel maestro, gente montada en elefantes, de todo. Estuve en ese sitio algunos días, pero al final decidí que también tenía que marcharme de allí».
Viajó en tren y en autobús hasta una aldea cercana a Nainital, al pie del Himalaya. Ahí s donde vivía Neem Karoli Baba. O donde había vivido. Para cuando Jobs llegó allí ya no estaba vivo, al menos en la misma encarnación. Jobs alquiló una habitación con un colchón en el suelo a una familia que lo ayudó a recuperarse mediante una alimentación vegetariana. «Un viajero anterior se había dejado un ejemplar de la Autobiografía de un yogui en inglés, y la leí varias veces porque tampoco había muchas más cosas que hacer, aparte de dar vueltas de aldea en aldea para recuperarme de la disentería». Entre los que todavía formaban parte del centro de meditación, o ashram, se encontraba Larry Brilliant, un epidemiólogo que trabajaba para erradicar la viruela y que posteriormente dirigió la acción filantrópica de Google y la Skoll Foundation. Se hizo amigo de Jobs para toda la vida.
Hubo un momento en el que a Jobs le hablaron de un joven santón hindú que iba a celebrar una reunión con sus seguidores en la finca cercana al Himalaya de un adinerado empresario. «Aquella era la oportunidad de conocer a un ser espiritual y de convivir con sus seguidores, pero también de recibir un buen ágape. Podía oler la comida mientras nos acercábamos, y yo estaba muy hambriento». Mientras Jobs comía, el santón —que no era mucho mayor que Jobs— lo vio entre la multitud, lo señaló y comenzó a reírse como un histérico. «Se acercó corriendo, me agarró, soltó un silbido y dijo: “eres igualito que un bebé” —recordaba Jobs—. A mí no me hicieron ninguna gracia aquellas atenciones». El hombre cogió a Jobs de la mano, lo apartó de la multitud de adoradores y lo hizo subir a una colina no muy alta donde había un pozo y un pequeño estanque. «Nos sentamos y él sacó una navaja. Yo comencé a pensar que aquel tipo estaba loco y me preocupé, pero entonces sacó una pastilla de jabón (yo llevaba el pelo largo por aquel entonces). Me enjabonó el pelo y me afeitó la cabeza. Me dijo que estaba salvando mi salud».
Daniel Kottke llegó a la India a principios del verano, y Jobs regresó a Nueva Delhi para encontrarse con él. Deambularon, principalmente en autobús, sin un destino fijo. Para entonces, Jobs ya no intentaba encontrar un gurú que pudiera impartir su sabiduría, sino que trataba de alcanzar la iluminación a través de una experiencia ascética basada en las privaciones y la sencillez. Y aun así no era capaz de conseguir la paz interior. Kottke recuerda cómo su amigo se enzarzó en una discusión a grito pelado con una mujer hindú en el mercado de una aldea. Según Jobs, aquella mujer había rebajado con agua la leche que les vendía.
Fuente: Steve Jobs. La biografía
Walter Isaacson
Traducción de David González-Iglesias González/Torreclavero
www.megustaleer.com

Personajes del mundo: Baily, Francis (Newbury, 1774-Londres, 1844) Astrónomo británico



Bails, Benito (Sant Adrián de Besós, 1730-Madrid, 1797) Matemático
español. Estudió en Francia y fue profesor en la Academia de San
Fernando. Sus obras, entre las que destaca Elementos de Matemáticas,
recogen el pensamiento matemático de la Ilustración.


Baily, Francis (Newbury, 1774-Londres, 1844) Astrónomo británico.
Durante un eclipse de Sol (1836) describió un fenómeno, conocido como
«granos de Baily», consistente en una serie de puntos luminosos,
debido a las indentaciones del perfil lunar, que se observa en los
eclipses totales del sol, al principio y al final de la totalidad.


Bain, Alexander (Aberdeen, 1818-id., 1903) Filósofo británico. Fue
profesor en Aberdeen, Glasgow (1848-1857), Londres y Aberdeen (1860-
1880) y cofundó la revista Mind (1876). Positivista, renovó el
asociacionismo y cultivó la lógica y la psicofisiología. Entre sus
obras, destacan Los sentidos y la inteligencia (1855) y Espíritu y
cuerpo (1873).


Baini, Giuseppe (Roma, 1775-id., 1844) Compositor y musicólogo
italiano. Fue uno de los primeros musicólogos italianos. Se dedicó al
estudio de la vida y de la obra de Palestrina, de quien publicó
varias óperas y sobre quien escribió unas Memorias histórico-críticas
(1828). Su composición más notable es un Miserere para diez voces

Personajes del mundo: Austin, Stephen Fuller Pionero estadounidense


 


Austin, John Langshaw (Lancaster, 1911-Oxford, 1960) Lógico
británico. Profesor de filosofía moral en Oxford (1952), estudió el
lenguaje corriente y sus usos (constatativo, performativo, etc.). Sus
artículos fueron recogidos tras su muerte en Ensayos filosóficos
(1961), Sentido y percepción (1962) y Cómo hacer cosas con palabras
(1962).


Austin, Stephen Fuller (Austinville, Virginia, 1793-Columbia, 1836)
Pionero estadounidense. Al proclamarse la independencia de México
(1821), recibió de éste vastas concesiones de territorios en
Coahuila, donde creó una colonia estadounidense. Su eficaz
administración propició la prosperidad y fue el origen del estado de
Texas (1836).


Personajes del mundo: Baird, John Logie (Helensburg, 1888-Bexhill, 1946) Inventor británico


Bainville, Jacques (Vincennes, 1879-París, 1936) Escritor francés. Es
autor de ensayos históricos, como La tercera República, 1870-1935
(1935).


Baird, sir David (New-byth, 1757-Crieff, 1829) General británico.
Llevó a cabo diversas campañas en la India (1779-1800) y, en 1805,
conquistó El Cabo. Intervino en 1808 en la batalla de La Coruña como
comandante del II cuerpo británico en España, donde sucedió
momentáneamente a sir John Moore.


Baird, John Logie (Helensburg, 1888-Bexhill, 1946) Inventor
británico. Realizó importantes descubrimientos precursores de la
televisión y construyó rudimentarios aparatos con los que consiguió
transmitir imágenes incluso desde un avión en vuelo.


Baire, René (París, 1874-Chambéry, 1932) Matemático francés. Profesor
en la Universidad de Dijon, colaboró eficazmente en la renovación del
análisis matemático. Se especializó en el estudio de los problemas de
continuidad y convergencia de funciones y sucesiones.


Personajes del mundo: Papin, Denis : Físico e inventor frances


Papadopoulos, Georgios  :  Militar  griego (1919-    ). Tras el golpe de los coroneles (1967) asumió la jefatura del estado y en 1974 la presidencia de la republica.

Papin, Denis  :  Físico e inventor frances (1647-1714). Expulsado de su país por calvinista. Ideó la primera máquina de vapor con émbolo y, en 1707, la aplicó por primera vez a un navío propulsado por ruedas de paletas

Papini, Giovanni  :  Escritor italiano (1881-1956). A través de sus colaboraciones en revistas (Lacerba, La voce, Leonardo), algunas de las cuales fundó y dirigió, propugnó la renovación cultural de su país. Como novelista es muy desigual. Sus obras más conocidas son Gog y Juicio universal

Paracelso  :  Seudonimo del médico y filosofo suizo. Philipp Theophrast Bombast von Hohenheim (1493-1541), precursor de la medicina moderna

Páramo Ortiz, Santiago  :  Pintor colombiano (1841-1915). Pintura religiosa

Baillot, Pierre-Marie-François de Sales,



Baillot, Pierre-Marie-François de Sales, llamado Pierre (Passy, 1771-
París, 1842) Compositor y violinista francés. Fue elogiado como
instrumentista por Mendelssohn. Escribió, en colaboración con R.
Kreutzer y J.P.J. Rode, el tratado El arte del violín (1834),
instrumento al que dedicó la mayor parte de sus composiciones
(conciertos, caprichos, estudios, duetos).


 

Bailly, Jean-Sylvain (París, 1736-id., 1793) Astrónomo y político
francés. Estudió el cometa de Halley y las desigualdades en los
movimientos de los satélites de Júpiter. Fue autor de una importante
obra de astronomía: Historia de la astronomía antigua (1775), de la
astronomía moderna (1778-1783) y de la astronomía india y oriental
(1787). Elegido primer diputado de París en mayo de 1789, presidió la
sesión del «Juramento del Juego de la Pelota». Posteriormente, fue
presidente de la Asamblea Nacional. Como alcalde de París, fue
responsable directo de la masacre del Champ de Mars. Tras su detención
 en 1793, murió en la guillotina.

Austen - Jane (Steventon,



Austen - Jane (Steventon, 1775-Winchester, 1817) Novelista inglesa.
Sin grandes acontecimientos, su vida transcurrió en la atmósfera
provinciana de la pequeña burguesía rural que evocan sus novelas,
obras maestras del análisis psicológico escritas en una lengua de
gran perfección formal. Sus principales títulos son: Orgullo y
prejuicio (escrita en 1796 y publicada en 1813), Razón y sensibilidad
(escrita en 1797 y publicada en 1811) y su obra cumbre, Emma (escrita
en 1815 y publicada en 1816).

Auster, Paul (Newark, New Jersey, 1947) Escritor estadounidense



Auster, Paul
 (Newark, New Jersey, 1947) Escritor estadounidense. Tras completar estudios en la Universidad de Columbia, vivió cuatro años en Francia (1970-1974), donde ejerció los oficios más diversos. Se dio a conocer con la publicación de La invención de la soledad (1982) y Trilogía de Nueva York (1985-1986; compuesta por La ciudad de cristal, Fantasmas y La habitación cerrada). Con posterioridad, ha publicado En el país de las últimas cosas (1987), El palacio de la luna (1989), La música del azar (1990) y Leviathan (1992). Ha recogido sus artículos y ensayos sobre literatura francesa, inglesa y estadounidense en El arte del hambre (1992).

Bailey, Solon Irving


Bailey, Solon Irving (New Hampshire, 1854-id., 1931) Astrónomo
estadounidense. Realizó la mayor parte de sus trabajos de
investigación en el observatorio de Harvard. Sus trabajos acerca de
los cúmulos globulares le permitieron descubrir las estrellas
variables conocidas en la actualidad como estrellas RR-Lyrae.


Baillarger, Jules (Montbazon, 1806-París, 1891) Neurólogo y psiquiatra
 francés. Fue discípulo de Esquirol, quien le confió la dirección del
manicomio de Irvy. Describió en la corteza cerebral las estrías que
llevan su nombre.


Baille, Matthew (Shotts, 1761-Duntisborne, 1823) Patólogo británico.
Su obra Anatomía patológica humana fue la primera publicación de este
género en su país.

Steve Jobs. La biografía



Steve Jobs. La biografía
y la India
El zen y el arte del diseño de videojuegos
ATARI
En febrero de 1974, tras dieciocho meses dando vueltas por Reed, Jobs decidió regresar a la casa de sus padres en Los Altos y buscar trabajo. Aquella no fue una empresa difícil. En los momentos cumbre de la década de 1970, la sección de anuncios por palabras del San Jose Mercury incluía hasta sesenta páginas de anuncios solicitando asistencia tecnológica. Uno de ellos le llamó la atención. Decía: «Diviértete, gana dinero». Ese día Jobs entró en el vestíbulo de la compañía de videojuegos
Atari y le dijo al director de personal —que quedó sorprendido ante su atuendo y sus cabellos desaliñados— que no se marcharía de allí hasta que le dieran un trabajo.
Atari era por aquel entonces el lugar de moda para trabajar. Su fundador era un emprendedor alto y corpulento llamado Nolan Bushnell, un visionario carismático con un cierto aire de showman. En otras palabras, otro modelo de conducta en potencia. Tras hacerse famoso, le gustaba conducir en un Rolls, fumar marihuana y celebrar las reuniones de personal en un jacuzzi. Era capaz, como Friedland antes que él y Jobs después, de convertir su encanto en una fuerza llena de astucia, deengatusar e intimidar, alterando la realidad gracias al poder de su personalidad. El ingeniero jefe de la empresa era Al Alcorn, un hombre fornido, jovial y algo más realista que Bushnell. Alcorn, que se había visto obligado a asumir el papel de adulto responsable, trataba de poner en práctica la visión del fundador y de aplacar su entusiasmo.
En 1972, Bushnell puso a Alcorn a trabajar en la creación de una versión para máquinas recreativas de un videojuego llamado Pong, en el que dos jugadores trataban de devolver un cuadradito de luz al campo del contrario con dos líneas móviles que actuaban como paletas (si tienes menos de cuarenta años, pregúntale a tus padres). Con un capital de 500 dólares, creó una consola y la instaló en un bar del Camino Real de Sunnyvale. Unos días más tarde, Bushnell recibió una llamada en la que se le informó de que la máquina no funcionaba. Envió a Alcorn, quien descubrió que el problema era que estaba tan llena de monedas que ya no podía aceptar ninguna más. Habían dado con el premio gordo.
Cuando Jobs llegó al vestíbulo de Atari, calzado con sandalias y pidiendo trabajo, enviaron a Alcorn a tratar con él. «Me dijeron: “Tenemos a un chico hippy en la entrada. Dice que no se va a marchar hasta que lo contratemos. ¿Llamamos a la policía o lo dejamos pasar?”. Y yo contesté: “¡Traédmelo!”».
Así es como Jobs pasó a ser uno de los primeros cincuenta empleados de Atari, trabajando como técnico por cinco dólares a la hora. «Al mirar atrás, es cierto que era inusual contratar a un chico que había dejado los estudios en Reed —comentó Alcorn—, pero vi algo en él. Era muy inteligente y entusiasta, y le encantaba la tecnología». Alcorn lo puso a trabajar con un puritano ingeniero llamado Don Lang. Al día siguiente, Lang se quejó: «Este tío es un maldito hippy que huele mal. ¿Por qué me hacéis esto? Además, es completamente intratable». Jobs seguía aferrado a la creencia de que su dieta vegana con alto contenido en frutas no solo evitaba la producción de mucosa, sino también de olores corporales, motivo por el que no utilizaba desodorante ni se duchaba con regularidad. Era una teoría errónea.
Lang y otros compañeros querían que despidieran a Jobs, pero Bushnell encontró una solución. «Su olor y su comportamiento no me suponían un problema —
afirmó—. Steve era un chico irritable pero me gustaba, así que le pedí que se cambiara al turno de noche. Fue una forma de conservarlo». Jobs llegaba después de que Lang y los demás se hubieran marchado y trabajaba durante casi toda la noche. Incluso a pesar del aislamiento, era conocido por su descaro. En las pocas ocasiones en las que llegaba a interactuar con otras personas, tenía una cierta predisposición a hacerles ver que eran unos «idiotas de mierda». Al mirar atrás, Jobs mantenía su postura: «La única razón por la que yo destacaba era que todos los demás eran muy malos».
A pesar de su arrogancia (o quizá gracias a ella), fue capaz de cautivar al jefe de Atari. «Era más filosófico que las otras personas con las que trabajaba —comentó Bushnell—. Solíamos discutir sobre el libre albedrío y el determinismo. Yo tendía a creer que las cosas estaban predeterminadas, que estábamos programados. Si tuviéramos una información absoluta, podríamos predecir las acciones de los demás. Steve opinaba lo contrario». Ese punto de vista coincidía con la fe de Jobs en el poder de la voluntad para alterar la realidad.
Jobs aprendió mucho en Atari. Ayudó a mejorar algunos de los juegos haciendo que los chips produjeran diseños divertidos y una interacción agradable. La inspiradora disposición de Bushnell por seguir sus propias normas se le pegó a Jobs. Además, Jobs apreciaba de forma intuitiva la sencillez de los juegos de Atari. No traían manual de instrucciones y tenían que ser lo suficientemente sencillos como para que un universitario de primer año colocado pudiera averiguar cómo funcionaba.
Las únicas instrucciones para el juego Star Trek de Atari eran: «1. Inserta una moneda. 2. Evita a los klingon».
No todos los compañeros de Jobs lo rechazaban. Se hizo amigo de Ron Wayne, un dibujante de Atari que había creado tiempo atrás su propia empresa de ingeniería para construir máquinas recreativas. La compañía no había tenido éxito, pero Jobs quedó fascinado ante la idea de que era posible fundar una empresa propia. «Ron era un tío increíble —relató Jobs—. Creaba empresas. Nunca había conocido a nadie así». Le propuso a Wayne que se convirtieran en socios empresariales. Jobs dijo que podía pedir un préstamo de 50.000 dólares, y que podrían diseñar y vender una máquina recreativa. Sin embargo, Wayne ya estaba harto del mundo de los negocios, y declinó la invitación. «Le dije que esa era la forma más rápida de perder 50.000 dólares —recordó Wayne—, pero me admiró el hecho
de que tuviera ese impulso avasallador por crear su propio negocio».
Un fin de semana, Jobs se encontraba de visita en el apartamento de Wayne, y, como de costumbre, ambos estaban enzarzados en discusiones filosóficas cuando
Wayne le dijo que tenía que contarle algo. «Creo que ya sé lo que es —respondió Jobs—. Que te gustan los hombres». Wayne asintió. «Aquel era mi primer encuentro con alguien del que yo supiera que era gay —recordaba Jobs—. Me planteó el asunto de una forma que me pareció apropiada». Lo interrogó: «Cuando ves a una mujer guapa, ¿qué es lo que sientes?». Wayne contestó: «Es como cuando miras a un caballo hermoso. Puedes apreciar su belleza, pero no quieres acostarte con él.
Aprecias su hermosura en su propia esencia». Wayne afirmó que el hecho de revelarle su sexualidad dice mucho a favor de Jobs. «No lo sabía nadie en Atari, y podía contar con los dedos de las manos el número de personas a las que se lo había dicho en toda mi vida —aseguró Wayne—. Pero me pareció procedente confiárselo a él porque creía que lo entendería, y aquello no tuvo ninguna consecuencia en nuestra relación».
Fuente: Steve Jobs. La biografía
Walter Isaacson
Traducción de
David González-Iglesias González/Torreclavero
www.megustaleer.com

Quetzalcóatl, dios tolteca y azteca, y soberano legendario de México

  Quetzalcóatl, dios tolteca y azteca, y soberano legendario de México, habitualmente identificado como la Serpiente Emplumada, traducción d...