Clatonia Joaquin Dorticus-



Clatonia Joaquin Dorticus
-inventó una máquina y un método fotográfico mejorado para la impresión La afroamericana Clatonia Joaquín Dorticus nació en Nueva Jersey. Mejoró la prensa fotográfica y una máquina para el lavado de negativos. Durante el proceso de impresión de una fotografía o negativo, el producto se empapa en varios baños químicos. El lavado de la impresión neutraliza los productos químicos en cada proceso del baño, para poder controlar exactamente el tiempo en que los productos químicos efectúan una impresión. Clatonia Joaquín Dorticus también inventó una máquina mejorada para el realce de fotografías y una máquina para teñir los lados y tacones de los zapatos. Fuente: Mujeres Inventoras Raquel Barcos Reyero Eulalia Pérez Sedeño Para más información sobre éstas y otras inventoras: http://inventors.about.com/ library/ blwomeninventors.htm

CLAUDIO LISIAS.


CLAUDIO LISIAS. Claudio Lisias fue un tribuno militar que ejerció el mando supremo en Jerusalén. Su tarea principal era mantener el orden durante las grandes fiestas judías., Durante un motín, Lisias arrestó al apóstol Pablo, creyéndolo cabecilla de una banda de asesinos. Más adelante Pablo fue nuevamente arrestado; en esta ocasión, ostensiblemente por mencionar la palabra "gentil" en un discurso (Hechos 22: 21). Fue enviado ante el concilio judío, el que decidió matarlo. Claudio descubrió el complot y envió a Pablo bajo escolta a Cesarea, en donde los soldados lo entregaron al gobernador Félix. Admiraba mucho a Pablo por ser éste "ciudadano de nacimiento". Se menciona a Claudio Lisias en Hechos 21:31; 22:24; 23:26-30. La última referencia es la carta que
escribió a Félix explicando cómo había actuado.

Fuente: Mini biografías de grandes personajes bíblicos
Por Donald E. Demaray

Steve Jobs. La biografía



Steve Jobs. La biografía

Jobs también estaba empezando a tener algunos conflictos con el papel de líder sectario de Friedland. «A lo mejor veía demasiados rasgos de Robert en sí mismo», comentó Kottke. Aunque se suponía que la comuna debía ser un refugio del mundo materialista, Friedland comenzó a dirigirla como si se tratara de una empresa; sus seguidores tenían que talar troncos y venderlos como leña, fabricar prensas de manzanas y cocinas de madera, y embarcarse en otras iniciativas comerciales por las que no recibían un salario. Una noche, Jobs durmió bajo la mesa de la cocina, y le divirtió observar cómo la gente no hacía más que entrar para robar la comida de los demás guardada en el frigorífico. La economía de la comuna no estaba hecha para él. «Comencé a volverme muy materialista —recordaba Jobs—. Todo el mundo empezó a darse cuenta de que se estaban matando a trabajar por la plantación de Robert, y uno a uno comenzaron a marcharse. Aquello me hartó bastante».
Según Kottke, «muchos años más tarde, después de que Friedland se hubiera convertido en el propietario multimillonario de unas minas de cobre y oro —repartidas entre Vancouver, Singapur y Mongolia—, me reuní con él para tomar una copa en Nueva York. Esa misma noche, le envié un correo electrónico a Jobs
mencionándole aquel encuentro. Me llamó desde California en menos de una hora y me advirtió de que no debía escuchar a Friedland». Añadió que cuando Friedland se había visto en apuros por una serie de delitos ecológicos perpetrados en algunas de sus minas, había tratado de ponerse en contacto con él para pedirle que intercediera ante Bill Clinton, pero Jobs no había respondido a la llamada. «Robert siempre se presentaba como una persona espiritual, pero cruzó la línea que separa al hombre carismático del estafador —afirmó Jobs—. Es muy extraño que una de las personas más espirituales de tu juventud acabe resultando ser, tanto de forma simbólica como literal, un buscador de oro».
... Y ABANDONA
Jobs se aburrió rápidamente de la universidad. Le gustaba estar en Reed, pero no solo asistir a las clases obligatorias. De hecho, se sorprendió al descubrir que, a pesar de todo el ambiente hippy que se respiraba, las exigencias de los cursos eran altas: le pedían que hiciera cosas como leer la Ilíada y estudiar las guerras del Peloponeso. Cuando Wozniak fue a visitarlo, Jobs agitó su horario ante él y se quejó: «Me obligan a estudiar todas estas asignaturas». Woz respondió: «Sí, eso es lo que suelen hacer en la universidad, pedirte que vayas a clase». Jobs se negó a asistir a las materias en las que estaba matriculado, y en vez de eso se presentó a las que él quería, como por ejemplo una clase de baile en la que podía expresar su creatividad y conocer chicas. «Yo nunca me habría negado a asistir a las asignaturas a las que tenía que ir, esa es una de las diferencias entre nuestras personalidades», comentó Wozniak, asombrado.
Jobs también comenzó a sentirse culpable, como él mismo confesaría posteriormente, por gastar tanto dinero de sus padres en una educación que, a su modo de ver, no merecía la pena. «Todos los ahorros de mis padres, que eran personas de clase trabajadora, se invertían en mis tasas de matrícula —relató en una célebre conferencia inaugural en Stanford—. Yo no tenía ni idea de lo que quería hacer con mi vida, ni de cómo la universidad iba a ayudarme a descubrirlo. Y allí estaba, gastándome todo el dinero que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Entonces decidí dejar los estudios y confiar en que todo acabara saliendo bien».
En realidad no quería abandonar Reed, solo quería evitar el pago de la matrícula en las clases que no le interesaban. Sorprendentemente, Reed toleró aquella actitud.
«Tenía una mente muy inquisitiva que resultaba enormemente atractiva —señaló Jack Dudman, decano responsable de los estudiantes—. Se negaba a aceptar las verdades que se enseñaban de forma automática, y quería examinarlo todo por sí mismo». Dudman permitió que Jobs asistiera como oyente a algunas clases y que se quedara con sus amigos en los colegios mayores incluso después de haber dejado de pagar las tasas.
«En cuanto abandoné los estudios pude dejar de ir a las asignaturas obligatorias que no me gustaban y empezar a pasarme por aquellas que parecían interesantes»,
comentó. Entre ellas se encontraba una clase de caligrafía que le atraía porque había advertido que la mayoría de los carteles del campus tenían unos diseños muy atractivos. «Allí aprendí lo que eran los tipos de letra con y sin serifa, cómo variar el espacio que queda entre diferentes combinaciones de letras y qué es lo que distingue una buena tipografía. Era un estudio hermoso, histórico y de una sutileza artística que la ciencia no puede aprehender, y me pareció fascinante».
Ese era otro ejemplo más de cómo Jobs se situaba conscientemente en la intersección entre el arte y la tecnología. En todos sus productos, la tecnología iba unida a un gran diseño, una imagen, unas sensaciones, una elegancia, unos toques humanos e incluso algo de poesía. Fue uno de los primeros en promover interfaces gráficas de usuario sencillas de utilizar. En ese sentido, el curso de caligrafía resultó ser icónico. «De no haber asistido a esa clase de la universidad, el sistema operativo Mac nunca habría tenido múltiples tipos de letra o fuentes con espaciado proporcional. Y como Windows se limitó a copiar el Mac, es probable que ningún ordenador personal los tuviera».
Mientras tanto, Jobs llevaba una mísera vida bohemia al margen de las actividades oficiales de Reed. Iba descalzo casi todo el rato y llevaba sandalias cuando nevaba. Elizabeth Holmes le preparaba comidas y trataba de adaptarse a sus dietas obsesivas. Él recogía botellas de refrescos vacías a cambio de unas monedas, seguía con sus caminatas a las cenas gratuitas de los domingos en el templo de los Hare Krishna y vestía una chaqueta polar en el apartamento sin calefacción situado sobre un garaje que alquilaba por veinte dólares al mes. Cuando necesitaba dinero, trabajaba en el laboratorio del departamento de psicología, ocupándose del mantenimiento de los equipos electrónicos que se utilizaban en los experimentos sobre comportamiento animal. Algunas veces, Chrisann Brennan iba a visitarlo. Su relación avanzaba a trompicones y de forma errática. En cualquier caso, su principal ocupación era la de atender las inquietudes de su espíritu y seguir con su búsqueda personal de la iluminación.
«Llegué a la mayoría de edad en un momento mágico —reflexionó después—. Nuestra conciencia se elevó con el pensamiento zen, y también con el LSD». Incluso en etapas posteriores de su vida, atribuía a las drogas psicodélicas el haberle aportado una mayor iluminación. «Consumir LSD fue una experiencia muy profunda, una de la cosas más importantes de mi vida. El LSD te muestra que existe otra cara de la moneda, y aunque no puedes recordarlo cuando se pasan los efectos, sigues sabiéndolo. Aquello reforzó mi convicción de lo que era realmente importante: grandes creaciones en lugar de ganar dinero, devolver tantas cosas al curso de la historia y de la conciencia humana como me fuera posible».
 Fuente: Steve Jobs. La biografía
Walter Isaacson
Traducción de
David González-Iglesias González/Torreclavero
www.megustaleer.com

Martha Coston (1826-?) y las señales tricolores marítimas



Martha Coston (1826-?)
y las señales tricolores marítimas
Martha Coston perfeccionó y patentó los aparatos para señalizar los barcos
por la noche. Estas señales tricolores ( rojo, blanco y verde) y pirotécnicas se
han utilizado hasta los tiempos modernos y han servido como la base de un
sistema de comunicación que ayudó a ahorrar vidas y a ganar batallas. En
febrero de 1859, C. S. McCauley, capitán y antiguo funcionario de la marina
de Estados Unidos, recomendó las señales a la Secretaría de la Marina.
Coston vendió su sistema a compañías navieras y clubs náuticos de todo el
mundo y también fue adoptado por los gobiernos de Francia, Italia, Dinamarca,
los Países Bajos, y Haití. Este invento fue expuesto en las Exposiciones
Universales de Filadelfia (1876), París (1878) y Chicago (1893).
Fuente: Mujeres Inventoras
Raquel Barcos Reyero
Eulalia Pérez Sedeño
Para más información sobre éstas y otras inventoras:
http://inventors.about.com/ library/ blwomeninventors.htm

CESAR, AUGUSTO


CESAR, AUGUSTO. Augusto César fue el seguidor y heredero de julio César. Su verdadero nombre era Octavio, pero se le dio el nombre de Augusto cuando alcanzó el poder supremo como emperador. En Lucas 2:1 se menciona que decretó que "todo el mundo fuese empadronado". Según parece, es la única referencia que a él hace la Biblia. Murió el año 14 D.C., tras reinar desde el año 27 A.C. (Claudio César también se menciona en el Nuevo Testamento: Hechos 11:28; 17:7; 18:2.)
Ciro el Grande fue el fundador del imperio persa, que a su CIRO muerte se extendía desde el Mediterráneo hasta la antigua EL GRANDE Bactria, en Asia. Derrotó a Lidia y Babilonia con la intención de invadir a Egipto y la India.
A1 entrar sin resistencia en Babilonia fue vitoreado como "Portador de Paz" por los habitantes de la ciudad agotada por las contiendas. Más adelante ayudó a los judíos reprimiendo a sus opresores, volviendo los cautivos y exiliados a su país natal y reconstruyendo el templo de Jerusalén. Murió en batalla en 530 A.C. Se menciona a
Ciro en Isaías 44:28; 2 Crónicas 36:22; Esdras 1; 3:7; Daniel 1:21; 6:28; 10:1.

Fuente: Mini biografías de grandes personajes bíblicos
Por Donald E. Demaray

Rachel Fuller Brown (1898-1980) y Elizabeth Lee Hazen (1885-1975)



Rachel Fuller Brown (1898-1980) y Elizabeth Lee Hazen (1885-1975)
y el antibiótico antihongos
Rachel Fuller Brown fue licenciada y doctora en química por la Universidad
de Chicago. Elizabeth Lee Hazen huérfana desde los tres años, estudió en el
Missisipi State College para mujeres y luego trabajó durante la Primera Guerra
Mundial como técnico de diagnóstico de laboratorio. Ambas combinaron
sus esfuerzos con el fin de desarrollar un fármaco para matar varias formas de
hongos.
Mientras Hazen trabajaba en el Departamento de Salud de Nueva York, Brown
en Albano proveía a Elizabeth de todo tipo de bacterias específicas y adecuadas
con las que trabajar.
Después de meses de investigación e intercambio de información inventaron la
 nistatina cuya patente lograron el 25 de junio de 1957. La nistatina es usada todavía hoy, bajo diferentes marcas comerciales, para curar infecciones de hongos de la piel y
el aparato digestivo. Además también se usa para combatir la enfermedad del hongo holandés en árboles y para restaurar obras de arte dañadas por el agua y el moho. Todo el dinero que Rachel y Elizabeth obtuvieron con la patente
(alrededor de 13 millones de dólares) lo invirtieron en una “Corporación de Investigación” no lucrativa.
Fuente: Mujeres Inventoras
Raquel Barcos Reyero
Eulalia Pérez Sedeño
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Steve Jobs. La biografía ROBERT FRIEDLAND

Steve Jobs. La biografía ROBERT FRIEDLAND Un día, en un intento por conseguir algo de dinero, Jobs decidió vender su máquina de escribir IBM Selectric. Entró en la habitación del estudiante que se había ofrecido para comprarla y lo sorprendió manteniendo relaciones sexuales con su novia. Jobs se dio la vuelta para irse, pero el estudiante le invitó a sentarse y esperar mientras acababan. «Pensé: “Vaya pasada”», recordaba Jobs después, y así es como empezó su relación con Robert Friedland, una de las pocas personas en su vida que fue capaz de cautivarlo. Jobs adoptó algunos de los carismáticos rasgos de Friedland y durante algunos años lo trató casi como a un gurú. Hasta que comenzó a verlo como un charlatán y un farsante. Friedland era cuatro años mayor que Jobs, pero todavía no se había licenciado. Hijo de un superviviente de Auschwitz que se había convertido en un próspero arquitecto de Chicago, en un primer momento se había matriculado en Bowdoin, una universidad especializada en humanidades situada en el estado de Maine. Sin embargo, cuando estaba en segundo curso, lo habían arrestado con 24.000 tabletas de LSD valoradas en 125.000 dólares. El periódico local lo mostraba con cabello rubio por los hombros, sonriendo a los fotógrafos mientras se lo llevaban detenido. Lo sentenciaron a dos años en una cárcel federal de Virginia, de la que salió bajo libertad condicional en 1972. Ese otoño se dirigió a Reed, donde se presentó inmediatamente a las elecciones para presidente de la delegación de alumnos, con el argumento de que necesitaba limpiar su nombre de «los errores de la justicia» que había sufrido. Ganó. Friedland había escuchado a Baba Ram Dass, el autor de Be Here Now, dar un discurso en Boston, y al igual que Jobs y Kottke se había metido de lleno en el mundo de la espiritualidad oriental. Durante el verano de 1973, Friedland viajó a la India para conocer al gurú hindú de Ram Dass, Neem Karoli Baba, conocido popularmente por sus muchos seguidores como Maharaj-ji. Cuando regresó ese otoño, Friedland había adoptado un nombre espiritual, y se vestía con sandalias y vaporosas túnicas indias. Tenía una habitación fuera del campus, encima de un garaje, y Jobs iba a buscarlo allí muchas tardes. Le embelesaba la aparente intensidad de las convicciones de Friedland acerca de la existencia real de un estado de iluminación que se encontraba al alcance de la mano. «Me transportó a un nivel de conciencia diferente», resumió Jobs. A Friedland también le fascinaba Jobs. «Siempre iba por ahí descalzo —relató posteriormente—. Lo que más me sorprendió fue su intensidad. Fuera lo que fuese lo que le interesaba, normalmente lo llevaba hasta extremos irracionales». Jobs había refinado el truco de utilizar sus silencios y las miradas fijas para controlar a los demás. «Uno de sus numeritos consistía en quedarse mirando a la persona con la que estuviera hablando. Se quedaba observando fijamente sus jodidas pupilas, hacía una pregunta y esperaba la respuesta sin que la otra persona pudiera apartar la vista». Según Kottke, algunos de los rasgos de la personalidad de Jobs —incluidos algunos de los que conservaría a lo largo de su vida profesional— los tomó de Friedland. «Friedland enseñó a Steve a utilizar el campo de distorsión de la realidad —cuenta Kottke—. Era un hombre carismático, con algo de farsante, y podía adaptar las situaciones a su fuerte voluntad. Era voluble, seguro de sí mismo y algo dictatorial. Steve admiraba todo aquello, y tras convivir con Robert se volvió un poco parecido a él». Jobs también se fijó en cómo Friedland lograba convertirse en el centro de atención. «Robert era un tipo muy sociable y carismático, con el alma de un auténtico vendedor —lo describió Kottke—. Cuando conocí a Steve, él era un chico tímido y retraído, muy reservado. Creo que Robert le enseñó a lucirse, a salir del cascarón, a abrirse y controlar las situaciones». Friedland proyectaba un aura de alto voltaje. «Entraba en una habitación y te dabas cuenta al instante. Steve era exactamente lo contrario cuando llegó a Reed. Tras pasar algo de tiempo con Robert, parte de su carácter comenzó a pegársele». Las tardes de los domingos, Jobs y Friedland iban al templo de los Hare Krishna en el extremo occidental de Portland, a menudo con Kottke y Holmes. Allí bailaban y cantaban a pleno pulmón. «Entrábamos en una especie de frenesí extático —recuerda Holmes—. Robert se volvía loco y bailaba como un demente. Steve se mostraba más contenido, como si le avergonzara dejarse llevar». A continuación los obsequiaban con platos de cartón colmados de comida vegetariana. Friedland administraba una finca de manzanos de 90 hectáreas, a unos 65 kilómetros al sudoeste de Portland, propiedad de un excéntrico millonario tío suyo de Suiza llamado Marcel Müller, que había amasado una fortuna en Rhodesia al hacerse con el mercado de los tornillos de rosca métrica. Después de que Friedland entrara en contacto con la espiritualidad oriental, convirtió el lugar en una comuna llamada All One Farm («Granja Todos Uno»), en la que Jobs pasaba algunos fines de semana con Kottke, Holmes y otros buscadores de iluminación que compartían su filosofía. Incluía un edificio principal, un enorme granero y un cobertizo en el que dormían Kottke y Holmes. Jobs asumió la tarea de podar los manzanos, de la variedad Gravenstein, junto con otro residente de la comuna, Greg Calhoun. «Steve controlaba el huerto de manzanos —comentó Friedland—. Producíamos sidra orgánica. El trabajo de Steve consistía en dirigir a una tropa de hippies para que podaran el huerto y lo dejaran en buenas condiciones». Los monjes y discípulos del templo de los Hare Krishna también iban y preparaban banquetes vegetarianos impregnados con el aroma del comino, el cilantro y la cúrcuma. «Steve llegaba muerto de hambre, y se hinchaba a comer —recuerda Holmes—. A continuación se purgaba. Durante años pensé que era bulímico. Resultaba muy irritante, porque nos costaba mucho trabajo preparar aquellos banquetes, y él no era capaz de retener la comida». Fuente: Steve Jobs. La biografía Walter Isaacson Traducción de David González-Iglesias González/Torreclavero www.megustaleer.com

Caleb- de la tribu de Judá,


CALEB. Caleb, de la tribu de Judá, fue uno de los doce espías enviados por Moisés a Canaán. Diez de dichos espías informaron que los hijos de Israel no podrían apoderarse de la tierra. Caleb y Josué, por el contrario, dijeron: "Subamos luego, y tomemos posesión... porque más podremos nosotros que ellos". Por su buen informe, Dios los libró del castigo que impuso al resto del murmurador Israel, y se les permitió entrar en Canaán (Números 14:24). Cuando rindieron el informe, Moisés prometió a Caleb Hebrón y las colinas circundantes como heredad.
Cuarenta y cinco años más tarde, cuando tenía 85 de edad, Caleb reclamó Hebrón. Josué se lo otorgó "por cuanto había seguido cumplidamente a Jehová Dios de Israel".

Fuente: Mini biografías de grandes
personajes bíblicos
Por Donald E. Demaray

Mujeres Inventoras Catherine Blodgett (1898-1979)



Mujeres Inventoras

Catherine Blodgett (1898-1979)
y el cristal no reflectante
Catherine fue la primera científica empleada por el laboratorio
de investigación de la General Electrics en Schenectady,
NuevaYork (1917), así como la primera mujer en doctorarse
en física en la Universidad de Cambridge en 1926.
Además la Sociedad Química Americana la honró con la
medalla Francis P. Garvin. Su investigación acerca de las
capas monomoleculares la condujo a un descubrimiento
revolucionario: el cristal no reflectante. Blodgett patentó la
película y el proceso en 1938 y ha sido utilizado con muchos
propósitos incluyendo la limitación de la distorsión en anteojos,
microscopios, telescopios, cámaras fotográficas y lentes
del proyector.
Fuente: Mujeres Inventoras
Raquel Barcos Reyero
Eulalia Pérez Sedeño
Para más información sobre éstas y otras inventoras:
http://inventors.about.com/ library/ blwomeninventors.htm

CAIFÁS.


CAIFÁS. Caifás fue el sumo sacerdote que desempeñó parte importante en el proceso contra Jesús. Cuando Jesús fue llevado ante Caifás, dos testigos falsos dijeron: "Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo" (Mateo 26:61). Cristo no respondió. Entonces Caifás conminó a Jesús a que dijera si era el Cristo o no. A esto respondió Jesús: "Tú lo has dicho" (Mateo 26:64). Entonces Caifás lo acusó de blasfemo y lo envió a Poncio Pilato.

Fuente: Mini biografías de grandes
personajes bíblicos
Por Donald E. Demaray

Steve Jobs. La biografía



Steve Jobs. La biografía
Jobs comenzó a pasar gran parte de su tiempo con Kottke y su novia, Elizabeth Holmes, incluso después de haberla ofendido la primera vez que se conocieron al preguntar por cuánto dinero haría falta para que ella se acostara con otro hombre. Hicieron autoestop juntos hasta la costa, se embarcaron en las típicas discusiones estudiantiles sobre el sentido de la vida, asistieron a los festivales del amor del centro local de los Hare Krishna y acudieron al centro zen para conseguir comida vegetariana gratis. «Era muy divertido —apuntaba Kottke—, pero también filosófico, y nos tomábamos muy en serio el budismo zen».
Jobs comenzó a visitar la biblioteca y a compartir otros libros sobre la filosofía zen con Kottke, entre ellos Mente zen, mente de principiante, de Shunryu Suzuki, Autobiografía de un yogui, de Paramahansa Yogananda, Conciencia cósmica, de Richard Maurice Bucke, y Más allá del materialismo espiritual, de Chögyam Trungpa. Crearon un centro de meditación en un ático abuhardillado que había sobre la habitación de Elizabeth Holmes y la decoraron con grabados hindús, una alfombra, velas, incienso y esterillas. «Había una trampilla en el techo que conducía a un ático muy amplio —contó—. A veces tomábamos drogas psicodélicas, pero principalmente nos limitábamos a meditar».
La relación de Jobs con la espiritualidad oriental, y especialmente con el budismo zen, no fue simplemente una moda pasajera o un capricho de juventud. Los adoptó con la intensidad propia de él, y quedó firmemente grabado en su personalidad. «Steve es muy zen —afirmó Kottke—. Aquella fue una influencia profunda. Puedes verlo en su gusto por la estética marcada y minimalista y en su capacidad de concentración». Jobs también se vio profundamente influido por el énfasis que el budismo pone en la intuición. «Comencé a darme cuenta de que una conciencia y una comprensión intuitivas eran más importantes que el pensamiento abstracto y el análisis intelectual lógico», declararía posteriormente. Su intensidad, no obstante, le dificultaba el camino hacia el auténtico nirvana; su conciencia zen no se veía acompañada por una gran calma interior, paz de espíritu o conexión interpersonal.
A Kottke y a él también les gustaba jugar a una variante alemana del ajedrez del siglo XIX llamada Kriegspiel, en la que los jugadores se sientan espalda contra espalda y cada uno tiene su propio tablero y sus fichas pero no puede ver las de su contrincante. Un moderador les informa de si el movimiento que quieren realizar es legal o ilegal, y tienen que tratar de averiguar dónde se encuentran las piezas del contrario. «La partida más alucinante que jugué con ellos tuvo lugar durante una fuerte tormenta eléctrica, sentados junto a un fuego —recuerda Holmes, que actuaba como moderadora—. Se habían colocado con ácido. Movían las fichas tan rápido que apenas podía seguirles».
Otro libro que tuvo una enorme influencia sobre Jobs durante su primer año de universidad —puede que incluso demasiada— fue Diet for a Small Planet («Dieta
para un planeta pequeño»), de Frances Moore Lappé, que exaltaba los beneficios del vegetarianismo tanto para uno mismo como para todo el planeta. «Ahí es cuando
renuncié a la carne prácticamente por completo», apuntó. Sin embargo, el libro también reforzó su tendencia a adoptar dietas extremas que incluían purgas, períodos de
ayuno o la ingesta de únicamente uno o dos alimentos, como por ejemplo manzanas y zanahorias, durante semanas enteras.
Jobs y Kottke se volvieron vegetarianos estrictos durante su primer año de universidad. «Steve se metió en aquello incluso más que yo —afirmó Kottke—. Vivía a base de cereales integrales». Iban a por provisiones a una cooperativa de granjeros, donde Jobs adquiría una caja de cereales que le duraba una semana y otros productos naturales a granel. «Compraba cajas y cajas de dátiles y almendras, y un montón de zanahorias, se compró una licuadora, y preparábamos zumos de zanahoria y ensaladas con zanahoria. Corre el rumor de que Steve se puso naranja de tanto comer zanahorias, y lo cierto es que algo hay de verdad en ello». Sus amigos lo recuerdan, en ocasiones, con un tono naranja como el de una puesta de sol.
Los hábitos alimentarios de Jobs se volvieron aún más extravagantes y obsesivos cuando leyó Sistema curativo por dieta amucosa, de Arnold Ehret, un fanático de la nutrición de origen alemán nacido a principios del siglo XX. El autor sostenía que no había que comer nada más que frutas y verduras sin almidón. Estas, según él, evitaban que el cuerpo produjera mucosidades dañinas. También defendía las purgas periódicas a través de prolongados ayunos. Aquello supuso el fin incluso de los cereales integrales y de cualquier tipo de arroz, pan, grano o leche. Jobs comenzó a alertar a sus amigos acerca de los peligros mucosos agazapados en su bollería.
«Me metí en aquella dieta con mi típico estilo obsesivo», afirmó. Llegados a cierto punto, Kottke y él pasaron toda una semana comiendo únicamente manzanas, y más
adelante Jobs pasó incluso a probar ayunos más estrictos. Comenzaba con períodos de dos días, y en ocasiones trataba de prolongarlos hasta una semana o más, interrumpiéndolos cuidadosamente con grandes cantidades de agua y verduras. «Después de una semana comienzas a sentirte de maravilla —aseguró—. Ganas un montón de vitalidad al no tener que digerir toda esa comida. Estaba en una forma excelente. Me sentía como si pudiera levantarme y llegar caminando hasta San
Francisco de haberme apetecido». Ehret murió a los cincuenta y seis años al sufrir una caída mientras daba un paseo, y golpearse la cabeza.
Vegetarianismo y budismo zen, meditación y espiritualidad, ácido y rock: Jobs hizo suyos con gran intensidad los múltiples impulsos que por aquella época se habían
convertido en símbolos de la subcultura universitaria en pos de la iluminación. Y sin embargo, aunque apenas se dedicó a ello en Reed, conservaba todo el interés por la electrónica que, algún día, acabaría por combinarse sorprendentemente bien con el resto de la mezcla.
Fuente: Steve Jobs. La biografía
Walter Isaacson
Traducción de
David González-Iglesias González/Torreclavero
www.megustaleer.com

Personajes del mundo


Pan  :  Mitología Dios griego de los bosques y de los montes, representado con cuernos, barba y pies de macho cabrío. Se aparecía de improviso.

Pandora  :  Mitología  Según un antiguo mito griego, primera mujer, modelada por Hefestos por orden de Zeus, para castigar a los hombres.

Panero, Leopoldo  :  Poeta español (1909-1962). Representante de la generación de 1936. Escrito a cada instante, Canto personal (réplica al Canto general de Neruda)

Pantagruel  :  Literatura Personaje de la novela de Rabelais titulada tradicionalmente Gargantúa y Pantagruel. Su figura ha quedado asimilada al desmesurado gusto por los festines.

Pantoja de la Cruz - Juan  :  Pintor español (1551-1608). Pintor de cámara de Felipe II y Felipe III; tomó como modelos a miembros de la familia real de España

Personajes del mundo


Odoacro:  Rey de los hérulos (hacia 434-493), al servicio del imperio romano. Dirigió la revuelta que derrocó a Rómulo Augústulo (476, fin del imperio romano de Occidente)

Odría Manuel Arturo:  Militar y político peruano (1897-1974). Presidente de la Republica (1948-1956)

Oduber Quirós, Daniel:  Político costarricense (1921-1991). Presidente de la Republica de 1974 a 1978

Oersted, Hans Christian:  Físico danés (1777-1851). En 1820 descubrió la acción de la corriente eléctrica sobre un imán. (experimento de -) fenómeno fundamental del electromagnetismo. En su honor se llamó oersted la unidad de intensidad de campo magnético

Offenbach, Jacques:  Compositor y violonchelista alemán naturalizado frances (1819-1880). Operetas: Orfeo en los infiernos, La bella Helena, Los cuentos de Hoffmann

BERNABÉ.


BERNABÉ. Bernabé, que vivía en Jerusalén cuando se fundó la Iglesia, era un levita de Chipre. Fue uno de los primeros convertidos al cristianismo, y primo de luan Marcos (4:10). Su verdadero nombre era José, pero los cristianos lo conocían por Bernabé, nombre que significa "hijo de consolación" (Hechos 4:36). Lo primero que oímos de Bernabé es que vendió uno de sus terrenos de Chipre y entregó el dinero a la comunidad cristiana.
También ayudó a Pablo en la obra de éste, aunque más tarde se separaron (Hechos 15:36-39). Se le describe como "varón bueno y lleno del Espíritu Santo". Era bondadoso, compasivo y comprensivo para con todos. Se le menciona por su nombre veintinueve veces en el Nuevo Testamento. La tradición afirma que fue el fundador de
la iglesia ortodoxa de Chipre.

Fuente: Mini biografías de grandes
personajes bíblicos
Por Donald E. Demaray

Steve Jobs. La biografía EL REED COLLEGE

Steve Jobs. La biografía
EL REED COLLEGE
Diecisiete años antes, sus padres habían hecho una promesa al adoptarlo: el chico iba a ir a la universidad. Así pues, habían trabajado
 duramente y ahorrado con tesón para crear un fondo destinado a sus estudios, que era modesto pero suficiente en el momento de su
 graduación. Sin embargo, Jobs, más obstinado incluso que antes, no se lo puso fácil. Al principio consideró la posibilidad de no ir a la
 universidad. «Creo que me habría dirigido a Nueva York si no hubiera ido a la universidad», reflexionó, cavilando sobre lo diferente que
 podría haber sido su mundo (y quizá el de todos nosotros) de haber seguido ese camino. Cuando sus padres lo presionaron para que se
matriculara en una universidad, respondió con una actitud pasivo-agresiva. Descartó los centros académicos de su estado, como Berkeley,
donde se encontraba Woz, a pesar del hecho de que habrían sido más asequibles. Tampoco sopesó la posibilidad de Stanford, que se
encontraba carretera arriba y que probablemente podría ofrecerle una beca. «Los chicos que iban a Stanford ya sabían lo que querían hacer
—señala—. No eran personas realmente artísticas. Yo quería algo que fuera más artístico e interesante».
Contemplaba una única opción: el Reed College, un centro privado de humanidades situado en Portland, en el estado de Oregón, y uno de
los más caros del país.
Jobs se encontraba visitando a Woz en Berkeley cuando su padre le llamó para informarle de que acababa de llegar la carta de admisión de
 Reed, y trató de convencerlo para que no fuera allí. Lo mismo hizo su madre. Ambos argumentaron que costaba mucho más de lo que
podían permitirse. A lo que su hijo respondió con un ultimátum. Si no podía ir a Reed, les dijo, entonces no iría a ninguna parte. Ellos
cedieron, como de costumbre.
Reed contaba únicamente con mil estudiantes, la mitad que el instituto Homestead. Era un centro conocido por promover un estilo de vida
 algo hippy y liberal fuerte contraste con sus estrictos estándares académicos y su exigente plan de estudios. Cinco años antes, Timothy
 Leary, el gurú de la iluminación psicodélica, se había sentado cruzado de piernas en los terrenos del Reed College en una de las paradas de
la gira universitaria de su Liga para el Descubrimiento Espiritual (LSD, en sus siglas en inglés), y había pronunciado un célebre discurso:
«Al igual que cualquier gran religión del pasado, tratamos de encontrar la divinidad interior... Estas antiguas metas se definen con una
metáfora del presente: enchúfate, sintoniza, abandónalo todo». Muchos de los estudiantes de Reed se tomaron en serio las tres premisas.
 La tasa de abandono de los estudios durante la década de 1970 fue de más de un tercio del total.
En el otoño de 1972, cuando llegó la hora de matricularse, sus padres lo llevaron en coche hasta Portland, pero en otro de sus pequeños
 actos de rebeldía se negó a permitirles entrar en el campus. De hecho, se abstuvo incluso de despedirse o darles las gracias. Cuando
 posteriormente repasó aquel momento, lo hacía con un arrepentimiento poco característico en él:
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Esta es una de las cosas de mi vida de las que de verdad me avergüenzo. No fui demasiado amable, y herí sus sentimientos, cosa que no
 debería haber hecho. Se habían esforzado mucho para asegurarse de que pudiera llegar hasta allí, y yo no los quería a mi lado. No quería
que nadie supiera que tenía padres. Quería ser como un huérfano que hubiera estado dando vueltas por todo el país en tren y hubiera
aparecido de la nada, sin raíces, sin conexiones, sin pasado.
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A finales de 1972, cuando Jobs llegó a Reed, se produjo un cambio fundamental en la vida universitaria de Estados Unidos. La implicación
del país en la guerra de Vietnam y los reclutamientos que aquello conllevaba estaban comenzando a remitir. El activismo político en las
 universidades fue menguando, y en muchas conversaciones a altas horas de la noche en las residencias universitarias, el tema fue sustituido
 por un interés por las vías de realización personal. Jobs se vio profundamente influido por una serie de libros sobre espiritualidad e
iluminación, principalmente Be Here Now («Estate aquí ahora»), una guía sobre la meditación y las maravillas de las drogas psicodélicas
de Baba Ram Dass, cuyo nombre de pila era Richard Alpert. «Era profundo —declaró Jobs—. Nos transformó a mí y a muchos
de mis amigos».
El más cercano de aquellos amigos era otro estudiante de primer año con la barba rala llamado Daniel Kottke, que conoció a Jobs una
semana después de su llegada a Reed y que compartía su afición por el pensamiento zen, Dylan y el ácido. Kottke, que provenía de un
acomodado barrio residencial de Nueva York, era un chico listo pero poco apasionado, con una actitud hippy y dulce que se suavizaba
 aún más debido a su interés por el budismo. Esa búsqueda espiritual le había llevado a rechazar las posesiones materiales, pero aun así
quedó impresionado con el reproductor de casetes de Jobs. «Steve tenía un magnetófono de TEAC y cantidades ingentes de cintas pirata
de Dylan —recuerda Kottke—. Era un tipo muy cool y estaba a la última».
Fuente: Steve Jobs. La biografía
Walter Isaacson
Traducción de
David González-Iglesias González/Torreclavero
www.megustaleer.com

Marion Donovan (1917-1998)



Marion Donovan (1917-1998)
y los pañales de plástico y desechables
Marion Donovan era una madre joven en la era
del baby boom. Estaba desesperada por las incomodidades
de los pañales de tela e inventó un
cubierta plástica para prevenir que los bebés se
mojasen con tanta frecuencia y así no cambiarlos
tan asiduamente, usando para ello una cortina de
ducha. En 1946, comenzó a experimentar con
cubiertas impermeables, tela de nylon y por último
con un material usado para paracaídas. La
patente le fue concedida en 1951. En esa época ya
comenzaba a experimentar con el pañal de papel.
 En un principio su idea no fue muy bien acogida y
 tuvo que invertir ella misma en su producción. Diez
años más tarde ella vendía su compañía por un millón
de dólares.
Fuente: Mujeres Inventoras
Raquel Barcos Reyero
Eulalia Pérez Sedeño
Para más información sobre éstas y otras inventoras:
http://inventors.about.com/ library/ blwomeninventors.htm

Neher, Erwin : Biofísico alemán


Neher, Erwin  :  Biofísico aleman (1944-    ). Premio Nóbel de Medicina 1991, compartido con B. Sackmann. Con sus investigaciones facilitó el conocimiento de los mecanismos celulares de enfermedades como la diabetes y la fibrosis quística

Nehru, Jawaharlal  :  (llamado Pandit Nehru). Político indio (1889-1964)

Nekrásov, Nikolái Alexéievich  :  Escritor ruso (1821-1877), de tendencia revolucionaria

Nelson, Horatio  :  Almirante ingles (1758-1805). Luchó contra los francia en Calvi (Córcega), donde perdió un ojo, y en el combate naval de cabo San Vicente (1797), donde decidió la victoria a favor de Inglaterra. Derrotó a la flota franco española en Trafalgar y murió en la batalla

Némesis  :  Mitología Diosa griega del castigo y de la venganza.

Personajes del mundo


Macpherson, James  :  Escritor escocés (1736-1796), autor de poemas llamados osiánicos, presunta trad. del gaélico de los Cantos de Osián, que eran en realidad una libre adaptación de pasajes auténticos insertados en una obra de su invención

Madariaga, Salvador de  :  Escritor y político español (1886-1978). Ocupó cargos públicos en tiempos de la Republica Autor de poesía, novelas, biografías y ensayos

Maderno, Carlo  :  Arquitecto italiano (1556-1629); trabajó principalmente en Roma. Completó la basílica de San Pedro

Madero, Francisco Indalecio  :  Político mexicano (1873-1913); elegido presidente de la Republica en 1911, después de la Revolución de 1910, que derribó a Porfirio Díaz. Fue derrocado por un golpe militar y asesinado por orden de Huerta

Madison, James  :  Estadista  estadounidense (1751-1836). Cuarto presidente de EE.UU. (1809-1817)

BELSASAR. Belsasar era el rey del imperio babilónico



BELSASAR. Belsasar era el rey del imperio babilónico durante una parte del cautiverio de los judíos. Cuando un rey anterior conquistó a Judá, se llevó del templo las vasijas de oro y plata. Belsasar empleó esos vasos para servir vino en sus banquetes. Apareció una mano que escribió sobre el muro, y Daniel fue el único capaz de interpretar la escritura que predecía la caída del imperio y la muerte del rey a manos de los medos y persas
(Daniel 5:5-30). Eso se cumplió como en el 538 A.C.
Fuente: Mini biografías de grandes
personajes bíblicos
Por Donald E. Demaray

Steve Jobs. La biografía



Steve Jobs. La biografía
El abandono de los estudios
Enchúfate, sintoniza…
CHRISANN BRENNAN
Hacia el final de su último año en Homestead, en la primavera de 1972, Jobs comenzó a salir con una chica etérea y algo hippy llamada Chrisann Brennan, que tenía
aproximadamente su misma edad pero se encontraba un curso por debajo. La chica, de pelo castaño claro, ojos verdes, pómulos altos y un aura de fragilidad, era muy atractiva. Además, estaba pasando por la ruptura del matrimonio de sus padres, lo que la convertía en alguien vulnerable. «Trabajamos juntos en una película de animación, empezamos a salir, y se convirtió en mi primera novia de verdad», recordaba Jobs. Tal y como declaró posteriormente Brennan: «Steve estaba bastante loco. Por eso me sentí atraída por él».
La locura de Jobs era de un estilo muy refinado. Ya había comenzado a experimentar con dietas compulsivas —solo fruta y verdura—, y estaba delgado y esbelto como un galgo. Aprendió a mirar fijamente y sin pestañear a la gente, y perfeccionó sus largos silencios salpicados por arranques entrecortados de intervenciones aceleradas. Esta extraña mezcla de intensidad y desapego, combinada con el pelo por los hombros y una barba rala, le daban el halo de un chamán enloquecido.
Oscilaba entre lo carismático y lo inquietante. «Cuando deambulaba por ahí parecía estar medio loco —comentó Brennan—. Era todo angustia. Y un aura de oscuridad lo acompañaba».
Por aquel entonces, Jobs comenzó a consumir ácido e introdujo a Brennan en aquel mundo, en un trigal justo a las afueras de Sunnyvale. «Fue genial —recordaba él
—. Había estado escuchando mucho a Bach. De pronto era como si todo el campo de trigo tocara su música. Aquella fue la sensación más maravillosa que había
experimentado hasta entonces. Me sentí como el director de una sinfonía, con Bach sonando entre las espigas».
Ese verano de 1972, tras su graduación, Brennan y él se mudaron a una cabaña en las colinas que hay sobre Los Altos. «Me voy a vivir a una cabaña con
Chrisann», les anunció un día a sus padres. Su padre se puso furioso. «Por supuesto que no —respondió—. Por encima de mi cadáver». Hacía poco que habían discutido por la marihuana y, una vez más, el joven Jobs se mantuvo en sus trece con testarudez. Se limitó a despedirse y salió por la puerta.
Aquel verano Brennan se pasó gran parte del tiempo pintando. Tenía talento, y dibujó un cuadro de un payaso para Jobs que él colgó en la pared. Jobs escribía
poesía y tocaba la guitarra. Podía ser brutalmente frío y grosero con ella en ocasiones, pero también era un hombre fascinante, capaz de imponer su voluntad. «Era un ser iluminado, y también cruel —recordaba ella—. Aquella era una combinación extraña».
A mediados del verano, Jobs estuvo a punto de morir en un accidente, cuando su Fiat rojo estalló en llamas. Iba conduciendo por el Skyline Boulevard de las
montañas de Santa Cruz con un amigo del instituto, Tim Brown, quien al mirar hacia atrás vio cómo salían llamaradas del motor y dijo con toda tranquilidad: «Para aquí,
que tu coche está ardiendo». Jobs lo hizo, y su padre, a pesar de sus discusiones, condujo hasta las colinas para remolcar el Fiat hasta su casa.
En un intento por encontrar la forma de ganar dinero para comprar un coche nuevo, Jobs hizo que Wozniak le llevara hasta la Universidad de De Anza para buscar trabajo en el tablón de anuncios. Descubrieron que el centro comercial West Gate de San José estaba buscando estudiantes universitarios dispuestos a disfrazarse para entretener a los niños. Así pues, por tres dólares a la hora, Jobs, Wozniak y Brennan se colocaron unos pesados disfraces de cuerpo entero que les cubrían de la cabeza a los pies y se dispusieron a actuar como Alicia, el Sombrerero Loco y el Conejo Blanco de Alicia en el país de las maravillas. Wozniak, tan franco y
encantador como siempre, encontraba aquello divertido. «Dije: “Quiero hacerlo, es mi oportunidad, porque me encantan los niños”. Me tomé unas vacaciones en Hewlett-Packard. Creo que Steve lo veía como un trabajo de poca monta, pero a mí me parecía una aventura divertida». De hecho, a Jobs le parecía horroroso.
«Hacía calor, los disfraces pesaban una barbaridad, y al poco rato solo quería abofetear a alguno de los niños». La paciencia nunca fue una de sus virtudes.
Fuente: Steve Jobs. La biografía
Walter Isaacson
Traducción de
David González-Iglesias González/Torreclavero
www.megustaleer.com

BARTOLOMÉ


BARTOLOMÉ. Bartolomé, hijo de Talmai, fue uno de los discípulos de Jesús; nació en Caná de Galilea. Se l menciona con este nombre en Mateo 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6:14 y Hechos 1:13, y con el de Natanael en Juan 1:48. Juan nos da el único vistazo que de su personalidad tenemos. Natanael era sereno, pacífico y retraído. Era dado a meditar en las cosas del Señor (Juan 1:48-49). A1 principio dudó si aceptar a Jesús como Salvador, pues no podía comprender que algo tan extraordinario procediera de Nazaret, pueblo adyacente a su aldea de Caná (Juan 21:2). Juan llama Natanael ("Dios ha dado") a Bartolomé. Siempre andaba con otro discípulo amigo suyo, Felipe (Mateo 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6:14; Juan 1:45).
Fuente: Mini biografías de grandes
personajes bíblicos
Por Donald E. Demaray

Lamennais, Félicité-Robert de : Escritor religioso francés


Lamennais Félicité-Robert de  :  Escritor religioso francés (1782-1854), sacerdote. Fue el iniciador del catolicismo liberal con el periódico L`Avenir; condenado por Gregorio XVI, reafirmó, en Palabras de un creyente, su ideal de conciliación entre democracia y cristianismo

Lancaster  :  Noble familia inglesa que reinó desde 1399 hasta 1471; sus diferencias con la casa de York dieron origen a la guerra de las Dos Rosas (1455-85)

Landau, Lev Davídovich  :  Físico soviético (1908-1968), creador de la escuela de física teórica de su país. Ha contribuido notablemente al desarrollo de la física atómica y de los satélites artificiales soviéticos. Premio Nóbel de Física 1962

Landsteiner, Karl  :  Patologo austriaco (1868-1943). Descubrió los grupos sanguíneos del sistema ABO y, con A. Wiener, el factor Rh. Premio Nóbel de Medicina 1930

Lang, Fritz  :  Director cinematografico austriaco (1890-1976); en 1935 pasó a EE.UU. Los nibelungos (1924); Metrópolis (1925-26); M, el asesino de Düsseldorf (1931). Uno de los representantes más notables del expresionismo cinematográfico

Winston Churchill



Winston Churchill (1874-1965), político y escritor británico, primer ministro (1940-1945; 1951-1955) y
premio Nobel de Literatura, una de las figuras más importantes del siglo XX, no sólo en su país,
conocido principalmente por el valor transmitido en su primer mandato gubernamental durante la II
Guerra Mundial.
Nacido el 30 de noviembre de 1874 en el palacio de Blenheim (condado de Oxford), era el hijo mayor del aristócrata y político conservador Randolph Henry Spencer Churchill y de la estadounidense Jennie Jerome. Se graduó en la Real Academia Militar de Sandhurst, pero, después de haber servido en la India y Sudán, en 1899 solicitó la excedencia en el arma de caballería para acudir como corresponsal a la Guerra Bóer. Se convirtió en héroe nacional al protagonizar una arriesgada fuga tras haber sido capturado. En 1900 resultó elegido diputado y perteneció al Partido Conservador hasta 1904, año en el que se unió al Partido Liberal. En 1908 fue nombrado ministro de Comercio en el gabinete liberal de Herbert Henry Asquith. Posteriormente ejerció el cargo de ministro del Interior (1910-1911) en el mismo gobierno y trabajó en estrecha colaboración con el ministro de Hacienda, David Lloyd George, para implantar determinadas reformas sociales. Como ministro de Marina (lord del Almirantazgo) desde 1911, llevó a cabo importantes cambios para modernizar la Armada.

Steve Jobs. La biografía La diversión y los beneficios



Steve Jobs. La biografía
La diversión y los beneficios llegaron a su fin en una pizzería de Sunnyvale. Jobs y Wozniak estaban a punto de dirigirse a Berkeley con una caja azul que acababan de terminar. Jobs necesitaba el dinero y estaba ansioso por vender, así que le enseñó el aparato a unos hombres sentados en la mesa de al lado. Parecían interesados así que Jobs se acercó a una cabina telefónica y les demostró su funcionamiento con una llamada a Chicago. Los posibles clientes dijeron que tenían que ir al coche a
por dinero. «Así que Woz y yo fuimos hasta el coche, yo con la caja azul en la mano, y el tío entra, mete la mano bajo el asiento y saca una pistola —narró Jobs.
Nunca antes había estado tan cerca de una pistola, y se quedó aterrorizado—. Y va y me apunta con el arma al estómago y me dice: “Dámela, colega”. Traté de pensar rápido. Tenía la puerta del coche justo ahí, y me dije que tal vez pudiera cerrársela sobre las piernas y salir corriendo, pero había grandes probabilidades de que me disparara, así que se la entregué lentamente y con mucho cuidado». Aquel fue un robo extraño. El tipo que se llevó la caja azul le dio a Jobs un número de teléfono y le dijo que si funcionaba trataría de pagársela más tarde. Cuando Jobs llamó a aquel número, consiguió contactar con el hombre, que no había logrado averiguar cómo funcionaba el aparato. Entonces Jobs, siempre tan oportuno, lo convenció para que se reuniera con Wozniak y con él en algún lugar público. Sin embargo, al final acabaron por echarse atrás y decidieron no celebrar otra reunión con el pistolero, aún a costa de perder la posibilidad de recuperar sus 150 dólares.
Aquel lance allanó el camino para la que sería su mayor aventura juntos. «Si no hubiera sido por las cajas azules, Apple no habría existido —reflexionó Jobs más tarde—. Estoy absolutamente convencido de ello. Woz y yo aprendimos a trabajar juntos, y adquirimos la seguridad de que podíamos resolver problemas técnicos y llegar a inventar productos». Habían creado un artilugio con una pequeña placa base que podía controlar una infraestructura de miles de millones de dólares. «Ni te imaginas lo confiados que nos sentíamos después de aquello». Woz llegó a la misma conclusión: «Probablemente venderlos fuera una mala decisión, pero nos dio una idea de lo que podríamos hacer a partir de mis habilidades como ingeniero y su visión comercial», afirmó. La aventura de la caja azul estableció la pauta de la asociación que estaba a punto de nacer. Wozniak sería el mago amable que desarrollaba los grandes inventos y que se habría contentado con regalarlos, y Jobs descubriría la forma de facilitar el uso del producto, empaquetarlo, comercializarlo y ganar algunos dólares en el proceso.
Fuente: Steve Jobs. La biografía
Walter Isaacson
Traducción de
David González-Iglesias González/Torreclavero
www.megustaleer.com

Kennedy, Robert Francis


Kendall, Henry  :  Físico estadounidense (1927-    ). Obtuvo el Nóbel de Física en 1990 (compartido con J. Friedman) por su contribución a los avances en el conocimiento de los átomos, que llevó al descubrimiento de los quarks

Kendrew, John Cowdry  :  Químico ingles (1917-1997 ), descubridor de la estructura molecular de la hemoglobina. Premio Nóbel de Química 1962, junto con M. F. Perutz

Kennedy, John Fitzgerald  :  Político estadounidense (1917-1963), demócrata. El 8 de noviembre de 1960 ganó las elecciones para la presidencia de EE.UU. Los hechos más sobresalientes de su mandato fueron: su actuación en los días de la crisis cubana (1962), la ley sobre la igualdad de los derechos civiles, la distensión de las relaciones con la ex-URSS y la creación de la Alianza para el Progreso. Fue asesinado en Dallas, el 22 de noviembre de 1963

Kennedy, Margaret  :  Escritor ingles (1896-1967). La ninfa constante


Kennedy, Robert Francis  :  Político estadounidense (1925-1968), demócrata, hermano de John Fitzgerald. Secretario de Justicia durante la presidencia de su hermano y senador desde 1964. Murió asesinado en Los Ángeles

Julia Newmar



Julia Newmar (1935-?) y los pantis
Julia Newmar, es una leyenda de Hollywood y de la
televisión por sus dos series, más representativas: “Mi
muñeca viva” y por hacer de Catwoman en la serie de
Batman; patentó en 1975 un nuevo tipo de leotardos.
Debido a su profesión le era necesario un tipo especial
de leotardos que no aplastaran el ‘trasero’.
Resolvió este problema cortando los pantis sesgados
en diagonal al hilo de la tela y haciendo la costura
central elástica. Ella quiso llamar a su pantente “body
perfecting hose” (medias que perfeccionan el cuerpo)
pero la Oficina de Patentes de USA decidió que era
más adecuado “cheeky derriere” ( trasero descarado).

Andrea Echeverri

Andrea Echeverri Biografía Cantante y ceramista. El primer sencillo que sacó del anonimato a Andrea Echeverri y a Héctor Buitrago sonó con fuerza y tiñó de novedad el escenario del rock colombiano. Era Mujer gala y el grupo nuevo fue conocido como Aterciopelados. Andrea Echeverri nació en Bogotá el 13 de septiembre de 1965 en el seno de una familia de clase alta. En la universidad de Los Andes, mientras estudiaba arte, conoció a su novio y futuro compañero de fórmula musical, Héctor Buitrago. Un amor intenso, como lo han descrito ellos mismos, mutó hacia una sólida amistad que los llevaría a un importante éxito musical. Con su banda ha ganado dos premios Grammy y como solista un Premio MTV. En 1990 debutó junto a Buitrago como voz líder de Delia y los Aminoácidos, banda que dos años más tarde rebautizaron con el nombre Aterciopelados. Con las canciones Sortilegio, La cuchilla y La gomela, productos de su segundo álbum, “Con el corazón en la mano”, lanzado en 1992, se instauraron de inmediato en el gusto de los amantes del rock alternativo. En 1995 Lanzan El Dorado. Disco con el que consiguen el reconocimiento internacional por Bolero falaz, Florecita rockera y Candela. Andrea es invitada en 1996 por Gustavo Cerati a ser parte del MTV Unplugged de Soda Stereo, interpretando a dúo En la ciudad de la furia, tema número uno en Latinoamérica y que le abre las puertas a sus videos en las cadenas musicales de habla inglesa. Gana con Aterciopelados dos Premios Grammy y se convierten en los primeros artistas colombianos en ser nominados a estos premios. En 1997 graba con la banda su propio MTV Unplugged y salen de gira por España y Estados Unidos. En 2004, luego de seis exitosos álbumes, Andrea se toma un receso de Aterciopelados para dar a luz y producir su primer disco como solista lanzado ese mismo año. Con “Andrea Echeverri” consigue ser galardonada con el Premio MTV Latino a Mejor Artista Central. Nominada a Mejor Artista Latino Pop en los Premios Grammy, Mejor Artista Femenina Pop en los Grammy Latino y varias nominaciones en los Premios Lo Nuestro. Con “Oye” llega la reagrupación de Aterciopelados en 2006. Ganan otro Grammy Latino como Mejor Álbum de Música Alternativa y Un Premio Lo Nuestro en la categoría Álbum Rock del año. La carrera musical de Andrea lleva mensajes de paz, espiritualidad, cambio ecológico y decencia humana. Razones por las que Amnistía Internacional elige “Canción protesta” como bandera de aniversario de los 60 años de lucha por los derechos humanos, traducida al inglés bajo el nombre “The Price of silence” con la voz de varios artistas mundialmente famosos. En 2010 regresa como solista con “Dos”, disco producido por ella misma en Entrecasa, en el que toca la mayoría de instrumentos y el cual graba en el estudio de su propio hogar, tradición que ya había adelantado en otros álbumes con Aterciopelados. Andrea Echeverri está casada con Manolo Jaramillo, un activista colombiano con quien tiene dos hijos. También es ceramista, arte que estudió en el Plymouth College Art and Design de Inglaterra; En la universidad de Michigan, Estados Unidos y en la Academia de dibujo David Manzur en Bogotá. Su obra ha sido expuesta en numerosos lugares dedicados al arte en Bogotá.

BARTOLOMÉ.


BARTOLOMÉ.
 Bartolomé, hijo de Talmai, fue uno de los discípulos de Jesús; nació en Caná de Galilea. Se le menciona con este nombre en Mateo 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6:14 y Hechos 1:13, y con el de Natanael en Juan 1:48. Juan nos da el único vistazo que de su personalidad tenemos. Natanael era sereno, pacífico y retraído. Era dado a meditar en las cosas del Señor (Juan 1:48-49). A1 principio dudó si aceptar a Jesús como Salvador, pues no podía comprender que algo tan extraordinario procediera de Nazaret, pueblo adyacente a su aldea de Caná (Juan 21:2). Juan llama Natanael ("Dios ha dado") a Bartolomé. Siempre andaba con otro discípulo amigo suyo, Felipe (Mateo 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6:14; Juan 1:45).
Fuente: Mini biografías de grandes personajes bíblicos
Por Donald E. Demaray

Steve Jobs. La biografía LA CAJA AZUL



Steve Jobs. La biografía
LA CAJA AZUL
La combinación definitiva de trastadas y electrónica —y la aventura que ayudó a crear Apple— se puso en marcha una tarde de domingo, cuando Wozniak leyó un artículo en Esquire que su madre le había dejado sobre la mesa de la cocina. Era septiembre de 1971, y él estaba a punto de marcharse al día siguiente para Berkeley, su tercera universidad. La historia, de Ron Rosenbaum, titulada «Secretos de la cajita azul», describía cómo los piratas informáticos y telefónicos habían encontrado la forma de realizar llamadas gratuitas de larga distancia reproduciendo los tonos que desviaban las señales a través de la red telefónica. «A mitad del artículo, tuve que llamar a mi mejor amigo, Steve Jobs, y leerle trozos de aquel largo texto», recordaba Wozniak. Sabía que Jobs, quien por aquel entonces comenzaba su último año de instituto, era una de las pocas personas que podía compartir su entusiasmo.
Uno de los héroes del texto era John Draper, un pirata conocido como Captain Crunch, porque había descubierto que el sonido emitido por el silbato que venía con las cajas de cereales del mismo nombre era exactamente el sonido de 2.600 hercios que se utilizaba para redirigir las llamadas a través de la red telefónica. Aquello podía engañar al sistema para efectuar conferencias de larga distancia sin costes adicionales. El artículo revelaba la posibilidad de encontrar otros tonos, que servían como señales de monofrecuencia dentro de la banda para redirigir llamadas, en un ejemplar del Bell System Technical Journal, hasta el punto de que la compañía telefónica comenzó a exigir la retirada de dichos ejemplares de los estantes de las bibliotecas.
En cuanto Jobs recibió la llamada de Wozniak esa tarde de domingo, supo que tenían que hacerse inmediatamente con un ejemplar de la revista. «Woz me recogió unos minutos después, y nos dirigimos a la biblioteca del Centro de Aceleración Lineal de Stanford, para ver si podíamos encontrarlo», me contó Jobs. Era domingo y la biblioteca estaba cerrada, pero sabían cómo colarse por una puerta que normalmente no estaba cerrada con llave. «Recuerdo que nos pusimos a rebuscar frenéticamente por las estanterías, y que fue Woz el que finalmente encontró la revista. Nos quedamos pensando: “¡Joder!”. La abrimos y allí estaban todas las frecuencias. Seguimos repitiéndonos: “Pues es verdad, joder, es verdad”. Allí estaba todo: los tonos, las frecuencias...».
Wozniak se dirigió a la tienda de electrónica de Sunnyvale antes de que cerrara esa tarde y compró las piezas necesarias para fabricar un generador analógico de tonos. Jobs ya había construido un frecuencímetro cuando formaba parte del Club de Exploradores de Hewlett-Packard, así que lo utilizaron para calibrar los tonos deseados. Y, mediante un teléfono, podían reproducir y grabar los sonidos especificados en el artículo. A medianoche estaban listos para ponerlo a prueba.
Desgraciadamente, los osciladores que utilizaron no eran lo bastante estables como para simular los sonidos exactos que engañaran a la compañía telefónica.
«Comprobamos la inestabilidad de la señal con el frecuencímetro de Steve —señaló Wozniak—, y no podíamos hacerlo funcionar. Yo tenía que irme a Berkeley a la mañana siguiente, así que decidimos que trataría de construir una versión digital cuando llegase allí».
Nadie había hecho nunca una versión digital de una caja azul, pero Woz estaba listo para el reto. Gracias a unos diodos y transistores comprados en una tienda de electrónica RadioShack, y con la ayuda de un estudiante de música de su residencia que tenía buen oído, consiguió construirla antes del día de Acción de Gracias.
«Nunca he diseñado un circuito del que estuviera más orgulloso —declararía más tarde—. Todavía me parece que fue algo increíble».
Una noche, Wozniak condujo desde Berkeley hasta la casa de Jobs para probarlo. Trataron de llamar al tío de Wozniak en Los Ángeles, pero se equivocaron de número. No importaba. El aparato había funcionado. «¡Hola! ¡Le estamos llamando gratis! ¡Le estamos llamando gratis!», vociferaba Wozniak. La persona al otro lado de la línea estaba confusa y enfadada. Jobs se unió a la conversación: «¡Estamos llamando desde California! ¡Desde California! Con una caja azul». Es probable que aquello dejara al hombre todavía más desconcertado, puesto que él también se encontraba en California.
Al principio, utilizaban la caja azul para divertirse y gastar bromas. La más famosa fue aquella en que llamaron al Vaticano y Wozniak fingió ser Henry Kissinger, que quería hablar con el Papa. «Nos encontrrramos en una cumbrrre en Moscú, y querrremos hablarrr con el Papa», recuerda Woz que dijeron. Le contestaron que eran las cinco y media de la mañana y que el Papa estaba dormido. Cuando volvieron a llamar, le pasaron con un obispo que debía actuar como intérprete, pero nunca consiguieron que el Papa se pusiera al aparato. «Se dieron cuenta de que Woz no era Henry Kissinger —comentó Jobs—. Estábamos en una cabina pública».
Entonces tuvo lugar un hito importante, que estableció una pauta en su relación: a Jobs se le ocurrió que las cajas azules podían ser algo más que una mera afición.
Podían construirlas y venderlas. «Junté el resto de los componentes, como las cubiertas, las baterías y los teclados, y discurrí acerca del precio que podíamos fijar», afirmó Jobs, profetizando las funciones que iba a desempeñar cuando fundaran Apple. El producto acabado tenía el tamaño aproximado de dos barajas de naipes. Las piezas costaban unos 40 dólares, y Jobs decidió que debían venderlo por 150.
A semejanza de otros piratas telefónicos como Captain Crunch, ambos adoptaron nombres falsos. Wozniak se convirtió en Berkeley Blue, y Jobs era Oaf Tobark.
Los dos iban por los colegios mayores buscando a gente que pudiera estar interesada, y entonces hacían una demostración y conectaban la caja azul a un teléfono y un altavoz. Ante la mirada de los clientes potenciales, llamaban a lugares como el Ritz de Londres o a un servicio automático de chistes grabados en Australia.
«Fabricamos unas cien cajas azules y las vendimos casi todas», recordaba Jobs.
Fuente: Steve Jobs. La biografía
Walter Isaacson
Traducción de
David González-Iglesias González/Torreclavero
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Quetzalcóatl, dios tolteca y azteca, y soberano legendario de México

  Quetzalcóatl, dios tolteca y azteca, y soberano legendario de México, habitualmente identificado como la Serpiente Emplumada, traducción d...